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Plegaria Eonte – Ceremonia Iniciación Misional 24 Junio 2020

Omnipotente Trimurti, Omnisapiente Septimia, henos aquí, frente al ara de los mundos, suplicando me acompañen todos nuestros hermanos septriónicos encarnados y desencarnados, desde todos los confines del planeta, con el pensamiento y el sentimiento para ofrecerte en nombre de Shikry Gama nuestra ceremonia.

Omnipotente Brahama, Omnisapiente Haydee, a través de las enseñanzas de Shikry Gama, nos hemos vuelto conscientes de lo que representa su luz en nuestras vidas, de nuestra relación con el mundo espiritual y con nuestros Amados guías.

Las vivencias que él tuvo con los espíritus de nuestros Amados Guías y precursores nos han hecho conocerlos de una forma más actual. Nos hizo entender que su participación es activa en la dinámica de nuestro mundo contribuyendo permanentemente para hacerla mejor. Así mismo, sus vivencias y enseñanzas nos acercaron con el Inka Mankoka Kali y Juan el Bautista, al punto de sentirlo como si un familiar nuestro nos contara sus vivencias sobre algún miembro de la familia que no conocimos físicamente. Y sabiendo que están cerca, nos involucramos también con sus misiones en la medida que podemos.

Hace pocos días, coincidiendo con este tiempo de solsticio hemos despedido a otro hermano septriónico que se reintegró a vuestro reino: el hermano Eusebio Ramirez Villagaray. Suplicamos que le concedas vuestra bendición, vuestra Luz a él y toda su familia y que nuestro hermano Eusebio pueda seguir participando en el destino del Septrionismo y de su pueblo de Chincheros. Si bien es cierto que sentimos su pérdida física, también es cierto que nos alegramos por lo que pudo hacer por su pueblo y por todo lo que pudimos lograr en los inicios del Septrionismo gracias a su esfuerzo y convicción. Qué hermoso es ver traslucir a través de las palabras de sus coterráneos la Luz del Inka Man ko ka li, de Shikry Gama y Juan el Bautista. Pudimos sentir que cumplió con ellos sirviendo a su pueblo, a través de las enseñanzas septriónicas, promoviendo la concordia y la unión de todos para el bien común.

Todo esto nos hace recordar lo que Shikry Gama le dijo una vez Omnipotente Brahama: “Permitid a todos los seguidores del Inca hacer de este día un día de rememoración de su propio pasado, donde la luz espiritual reemplace a aquel simbolismo de la luz física del Inti Raimi, para que esa luz sea divulgada, reconocida y venerada con un conocimiento diferente, más profundo de esa misma realidad.” Las enseñanzas del Inka Man ko ka li se practicaron según el contexto histórico del pasado, se unen con la luz espiritual de Shikry Gama, que también continúa con las enseñanzas de Juan el Bautista, transformándolos en la búsqueda común de los propósitos luminosos.

Oh, Inka Man ko ka li, acoge a tu servidor y permite que la Luz espiritual que recibió de Shikry Gama ilumine y bendiga a su pueblo, a su gente, y a todos aquellos pueblos en la sierra, la selva y la costa del perú y de América para que transformen sus hábitos negativos en positivos.

“Vemos con qué facilidad los seres humanos mueren”, nos decías Shikry Gama, para hacernos tomar más consciencia “del sentido de nuestra propia vida, y de la temporalidad de nuestro cuerpo”, y del deber que tenemos como septriónicos de reflejar la Luz que tenemos en la doctrina septriónica. Nos da muchísima alegría ver esto, tanto con el hermano Eusebio como con el hermano Santiago que desencarno hace un mes y que permite que sean el ejemplo para sus descendientes dignificando a sus familias.

Rogamos que sus esfuerzos para practicar estos valores no fueron en vano, sino que sirvan para fortalecer la fuerza volitiva de aquellos que les siguen. Te pedimos Omnipotente Padre, que nos ilumines a todos para poder incorporar esas enseñanzas de Luz en cada una de nuestras vidas.

Hoy, día de San Juan, sentimos más la presencia de la cultura selvática del pasado, de las largas caminatas que hacían a la selva en este día festivo, comiendo los juanes en la larga travesía; no recordamos de que saltaban el “shunto” para purificarse; tenemos presente el espíritu de las antiguas familias pioneras de la selva. Shikry Gama nos enseñaba el simbolismo y la trascendentalidad de cada práctica y que también forma parte de la cultura septriónica. Nos hace recordar todas las aventuras del hermano Claudio como niño en la selva, de los jóvenes de su época que jugaban sanamente. Nos hace recordar la presencia de los Guías espirituales en su vida. De cómo percibió al Inka Man ko ka li que no se separaba de su lado, porque sabía que Claudio era un ser especial. De la misión de Juan el Bautista que no temía decir las verdades a las autoridades corruptas y que Shikry Gama asume en su doctrina de la búsqueda de las verdades, contrarrestando el perverso adoctrinamiento que engaño y sojuzgó al mundo, y de la propagación de la desinformación en el mundo.

Suplicamos a Juan el Bautista, el Inka Man ko ka li y Shikry Gama que sigan iluminando nuestros caminos, a toda la gente de bien, y especialmente a todos los septriónicos para que podamos irradiar positividad y valores a nuestro entorno, que podamos mantener vivas las costumbres que identifican nuestros pueblos y que podamos aportar esos criterios que nos lleven a las verdades y neutralicen los rencores, sentimientos, odios, las divisiones y para unirnos en el amor universal al conocimiento recto.

Suplicamos de manera especial la presencia viva del Principio Omnieonómico, del Principio Omnicausal, y del Principio Omnisalutífero, personificado en el Espíritu Universal de Planificación y Economía, en el Espíritu Universal de Relaciones Humanas y el Espíritu Universal de Salud, a quienes le suplicamos que irradien sus energías sobre el recipiente ceremonial, sobre nuestros cuerpos y nuestras mentes, sobre nuestros hogares y lugares de trabajo, para darnos Luz de entendimiento para resolver nuestras necesidades de supervivencia, para descubrir en qué actividades nos podemos realizar económicamente, socialmente y espiritualmente; para darnos la fuerza de voluntad que reprime las pasiones que obnubilen nuestro entendimiento, para estimular la convivencia armoniosa entre los humanos; la unidad de las familias; y por la salud mental, espiritual y corporal para que ni nuestro cuerpo sea un vehículo útil para lograr nuestros objetivos espirituales.

Y especialmente para seguir venciendo la crisis económica, de salud y social que estamos viviendo en todas partes del mundo